miércoles, 7 de junio de 2017

En Marte hubo tanta agua como la mitad de los océanos de la Tierra, según un estudio

En Marte hubo tanta agua como la mitad de los océanos de la Tierra, según un estudio

Ryan F. Mandelbaum
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A la izquierda, Marte hoy. A la derecha, cómo se vería Marte con la presencia de océanos. Imagen: Luo - Universidad de Illinois.
Puede que nuestro vecino rojo hoy en día sea rocoso y desolado, pero muchos creen que alguna vez fue un mundo cubierto por océanos. Esta teoría tiene más fuerza que nunca desde que se encontrara evidencia en el 2015 de que el agua fluyó por el planeta. Incluso ahora hay quienes imaginan que Marte fue habitable en el pasado.
La NASA (todavía) no sabe explicar qué es este extraño agujero en Marte
La imagen fue tomada por el Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA. Un hoyo un poco más…
Un equipo de investigadores estadounidenses ha conseguido calcular una respuesta a la siguiente pregunta: si hubo agua en Marte, ¿qué tanta había? ¿Océanos? ¿Lagos? ¿Charcos?
En su estudio estiman que había unos 686 billardos de metros cuadrados (es decir, un número 1 seguido de quince ceros) de agua. Se trata del doble del agua que hay en el océano Atlántico, y la mitad del volumen de todos los océanos de la Tierra.


Imagen: NASA/JPL.
Marte está cubierta de valles y colinas con marcas que indican que en algún momento del pasado allí hubo agua. Los investigadores diseñaron un modelo en el que analizaba la profundidad de cada valle basándose en su color, y calculaba cuánta agua había hecho falta para crear esas marcas. A su vez, estimaron qué tan grande hubiese tenido que ser un océano, y qué tipo de condiciones climáticas harían falta para crear un ciclo del agua capaz de formar ríos que desembocara en los océanos. Una vez consiguieron los resultados, publicaron su estudio en la revista científica Nature Communications.
Los investigadores confiesan que no hay forma de saber a ciencia cierta si sus estimaciones son correctas, ni nunca la habrá. Pero afirman que sus cálculos coinciden y parecen confirmar los resultados a los que habían llegado otros estudios, los cuales utilizaban métodos diferentes para calcular el volumen.


Imagen: Luo et al, Nature Comms (2017).
Tanya Harrison, otra investigadora, se mostró escéptica ante los resultados del estudio, al igual que otros que también han intentado conseguir modelar los océanos de Marte. “Mi mayor problema con la mayoría de estos estudios sobre océanos en Marte es que nunca hemos visto evidencia suficiente para confirmar la presencia de un océano en el pasado”, dijo Harrison a Gizmodo a través de un mensaje directo de Twitter en el que nos envió la foto de un correo electrónico. Básicamente, aunque es cierto que los valles de Marte lucen como si fueron moldeados por agua, imágenes capturadas por la nave Mars Global Surveyor de una región del norte del planeta (en la que se supone estuvo el océano) no muestran evidencia de que estas planicies se encontraron alguna vez bajo un océano enorme.
Harrison señaló que en uno de sus informes los investigadores sí presentan evidencias de que había agua en esta región al norte de Marte, pero no en el mismo volumen del que hablan en su estudio.
Entonces, ¿qué tanta agua había en Marte? Quien sabe, la realidad es que actualmente está seca. Los vientos solares acabaron con la atmósfera de Marte y pronto lo despojará de toda su agua. Quizás algún día encontraremos fósiles en ese planeta, o quizás no.

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Encuentran un lago en Marte que pudo albergar vida
·         Mon, 05/06/2017 - 16:34


Aunque todavía no se ha confirmado que Marte albergó vida alguna vez, cada año conocemos más datos sobre cómo era la superficie del planeta rojo. Si bien ya se han encontrado evidencias de lagos y ríos de agua que surcaron la superficie del planeta, el último hallazgo señala a un antiguo lago estratificado, en lo que ahora se conoce como el cráter Gale. El astromóvil Curiosity, dirigido por la NASA, aterrizó en el cráter en agosto de 2012 para estudiar la superficie del planeta en busca de antiguos lagos u océanos que hubieran podido albergar vida. Ahora los datos recogidos por el robot han dado sus frutos.
Según se detalla en la revista Science, "las reconstrucciones geológicas de los datos del rover Curiosity han revelado un lago antiguo y habitable, alimentado por ríos que drenaba en el cráter”. Uno de los coautores del estudio e investigador del Centro de Astrobiología (CAB INTA-CSIC), Alberto González Fairén, para la Agencia SINC: "podemos afirmar con certeza que la ventana de habitabilidad para organismos mesófilos existió en Gale". Se trata de un lago estratificado que pudo albergar organismos que prefieren condiciones moderadas de temperatura, entre entre los 15 y los 35 grados centígrados.
"Existe evidencia de que todas las condiciones físicas, químicas y energéticas necesarias para establecer un ambiente habitable estaban presentes en Marte entre 3800 millones y 3100 millones de años atrás". No obstante, el investigador es prudente: "debemos enmarcar bien los estudios de Curiosity en el ámbito espacial y temporal que preserva la geología del cráter Gale, y no extrapolar demasiado al resto de Marte".
Las averiguaciones del Curiosity permiten concluir que existieron diferentes tipos de deposiciones de sedimentos: las rocas que se situaron en la zona costera del lago presentan una estratificación más gruesa, y son ricas en minerales producto de la sedimentación de entornos oxidantes (arcillas, hematitas y óxidos de hierro). Mientras tanto, en la parte más profunda se han hallado otro tipo de materiales: láminas mucho más finas de magnetita y silicio. Esta diferencia de materiales es una foto de la evolución geológica del cráter y confirma la existencia de un lago estratificado con una discontinuidad química entre las aguas superficiales y profundas.
La estratificación química, indica González Fairén, "es un fenómeno muy común en los lagos de la Tierra". Además, según el investigador, "este tipo de ecosistemas ofrece una enorme diversidad de entornos favorables para el crecimiento de microorganismos".
Pero el Curiosity no es la única misión espacial que está explorando si pudo existir vida en Marte. El astromóvil de la NASA Opportunity ha confirmado que la zona conocida como Bahía del Meridiano reunía también las condiciones oportunas para albergar organismos mesófilos hace 4000 millones de años. La misma zona, algún tiempo después, fue un ambiente ácido, "similar a Río Tinto, un entorno de la Tierra situado en Huelva, análogo terrestre de Marte".
Fuente: muyinteresante / MF
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El cráter Gale, el antiguo lago donde Marte cuenta su pasado
·         Fri, 02/06/2017 - 17:33



Desde agosto del año 2012 el planeta Marte está siendo explorado por un enorme robot de exploración. En una soledad cósmica, el rover Curiosity, del tamaño de un todoterreno pequeño y con una masa de 900 kilogramos, recorre lentamente la superficie del planeta rojo. La obediente máquina quiere saber si las condiciones químicas y físicas del planeta pudieron permitir el nacimiento de la vida hace miles de millones de años, cuando allí había agua en superficie, tal como ocurrió en la Tierra.
Hoy sabemos que Marte se secó, que perdió su atmósfera y que se volvió inhóspito. Pero aprender sobre su pasado es aprender sobre la historia del Sistema Solar, de la vida e, indirectamente, sobre el posible destino de la Tierra. Por eso, este jueves una investigación publicada en Science ha presentado los resultados de la última exploración del cráter Gale, el lugar donde Curiosity aterrizó en 2012. Se sabe que en el pasado el cráter fue un lago de agua, y con esta última investigación se ha concluido que estuvo formado por capas de distinta composición química. Estas huellas muestran hoy que Marte sufrió un drástico cambio climático, y que el cráter Gale fue una zona apta para la vida hace 3.100 a 3.800 millones de años.
«En el artículo presentamos dos conclusiones principales: por un lado, que las aguas del lago que ya sabíamos que existió en Gale tenían diferentes características químicas dependiendo de su profundidad. Y que tenían la misma estructura que suelen presentar los lagos en la Tierra, y que proporciona hábitats variados para diferentes comunidades microbianas», ha explicado a ABC Alberto González Fairén, investigador del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) y coautor del estudio.
La otra conclusión es que Curiosity ha vuelto a mostrar que el clima de Marte cambió durante el tiempo en que el lago estuvo presente en el actual cráter Gale. ¿Cómo ocurrió? Tal como ha dicho González Fairén: «Pasó de un entorno frío y seco a otro algo más templado y sobre todo mucho más húmedo. Además, fue un proceso acaecido a cortas escalas temporales, e incluido dentro del proceso de enfriamiento a gran escala de Marte que sucedió en la misma época».
La investigación, dirigida por Joel Hurowitz, investigador en la Universidad de Stony Brook (Estados Unidos), analizó los datos geoquímicos y mineralógicos recogidos por Curiosity durante 1.300 días marcianos de operaciones, con la finalidad de reconstruir la historia del antiguo lago.
Descubrieron que estuvo separado en dos regiones: una próxima a la superficie, rica en agentes oxidantes (que roban electrones a las sustancias químicas) y rocas con gránulos densos, y otra más profunda, con agentes reductores (que ceden electrones a otras sustancias) y minerales hechos con materiales más finos. En ambas regiones, los investigadores pudieron encontrar sales que indican que el lago se secó.
Cuando el clima cambió

¿Por qué es interesante esto? Porque indica que el clima que imperaba en el antiguo lago fue al principio fresco, pero que luego se calentó y se hizo más húmedo, antes de secarse definitivamente, todo probablemente a causa de cambios en la atmósfera del planeta.
En conjunto, los resultados muestran que las condiciones físicas, químicas y energéticas necesarias para crear un ambiente habitable, (capaz de sustentar vida), estuvieron presentes en Marte hace 3.100 a 3.800 millones de años.
«Esto encaja muy bien con la descripción general que tenemos de la historia geológica y climática de Marte», ha explicado Alberto González Fairén. Aunque no se puede saber qué ocurrió antes de los 3.800 millones de años de antigüedad, porque el lago aún no se había formado, los científicos creen que «es muy posible que muchos lugares en Marte fueran habitables para organismos mesófilos (que viven en condiciones no extremas) desde mucho antes». Exactamente como ocurría en la Tierra por entonces.
La búsqueda de los posibles orígenes de la vida en Marte contaron también con la ayuda de otro rover de exploración, Opportunity, que demostró que en algunos lugares, como la llanura Meridiani, las condiciones necesarias para la vida aparecieron en Marte hace 4.000 millones de años.
Pero unos 200 millones de años después la zona de Meridiani se convirtió en un ambiente ácido, que aún así se podría comparar a ambientes ácidos terrestres (como Río Tinto). Después, Marte se secó, y durante un tiempo el planeta pudo albergar a microorganismos adaptados a ambientes áridos y fríos.
«Es evidente que nos quedan infinidad de hábitats potenciales del Marte antiguo por descubrir», ha opinado González Fairén. Tal como ocurre en la Tierra, cada porción de terreno tiene su propia historia que contar. Quién sabe si dirá algo sobre la aparición de la vida.
Fuente: abc / MF
El cráter Gale, el antiguo lago donde #Marte cuenta su pasado
·         Fri, 02/06/2017 - 07:34



Desde agosto del año 2012 el planeta Marte está siendo explorado por un enorme robot de exploración. En una soledad cósmica, el rover Curiosity, del tamaño de un todoterreno pequeño y con una masa de 900 kilogramos, recorre lentamente la superficie del planeta rojo.
La obediente máquina quiere saber si las condiciones químicas y físicas del planeta pudieron permitir el nacimiento de la vida hace miles de millones de años, cuando allí había agua en superficie, tal como ocurrió en la Tierra.
Hoy sabemos que Marte se secó, que perdió su atmósfera y que se volvió inhóspito. Pero aprender sobre su pasado es aprender sobre la historia del Sistema Solar, de la vida e, indirectamente, sobre el posible destino de la Tierra. Por eso, este jueves una investigación publicada en Science ha presentado los resultados de la última exploración del cráter Gale, el lugar donde Curiosity aterrizó en 2012. Se sabe que en el pasado el cráter fue un lago de agua, y con esta última investigación se ha concluido que estuvo formado por capas de distinta composición química. Estas huellas muestran hoy que Marte sufrió un drástico cambio climático, y que el cráter Gale fue una zona apta para la vida hace 3.100 a 3.800 millones de años.
«En el artículo presentamos dos conclusiones principales: por un lado, que las aguas del lago que ya sabíamos que existió en Gale tenían diferentes características químicas dependiendo de su profundidad. Y que tenían la misma estructura que suelen presentar los lagos en la Tierra, y que proporciona hábitats variados para diferentes comunidades microbianas», ha explicado a ABC Alberto González Fairén, investigador del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) y coautor del estudio.
La otra conclusión es que Curiosity ha vuelto a mostrar que el clima de Marte cambió durante el tiempo en que el lago estuvo presente en el actual cráter Gale. ¿Cómo ocurrió? Tal como ha dicho González Fairén: «Pasó de un entorno frío y seco a otro algo más templado y sobre todo mucho más húmedo. Además, fue un proceso acaecido a cortas escalas temporales, e incluido dentro del proceso de enfriamiento a gran escala de Marte que sucedió en la misma época».
La investigación, dirigida por Joel Hurowitz, investigador en la Universidad de Stony Brook (Estados Unidos), analizó los datos geoquímicos y mineralógicos recogidos por Curiosity durante 1.300 días marcianos de operaciones, con la finalidad de reconstruir la historia del antiguo lago.
Descubrieron que estuvo separado en dos regiones: una próxima a la superficie, rica en agentes oxidantes (que roban electrones a las sustancias químicas) y rocas con gránulos densos, y otra más profunda, con agentes reductores (que ceden electrones a otras sustancias) y minerales hechos con materiales más finos. En ambas regiones, los investigadores pudieron encontrar sales que indican que el lago se secó.
Cuando el clima cambió




¿Por qué es interesante esto? Porque indica que el clima que imperaba en el antiguo lago fue al principio fresco, pero que luego se calentó y se hizo más húmedo, antes de secarse definitivamente, todo probablemente a causa de cambios en la atmósfera del planeta.
En conjunto, los resultados muestran que las condiciones físicas, químicas y energéticas necesarias para crear un ambiente habitable, (capaz de sustentar vida), estuvieron presentes en Marte hace 3.100 a 3.800 millones de años.
«Esto encaja muy bien con la descripción general que tenemos de la historia geológica y climática de Marte», ha explicado Alberto González Fairén. Aunque no se puede saber qué ocurrió antes de los 3.800 millones de años de antigüedad, porque el lago aún no se había formado, los científicos creen que «es muy posible que muchos lugares en Marte fueran habitables para organismos mesófilos (que viven en condiciones no extremas) desde mucho antes». Exactamente como ocurría en la Tierra por entonces.
La búsqueda de los posibles orígenes de la vida en Marte contaron también con la ayuda de otro rover de exploración, Opportunity, que demostró que en algunos lugares, como la llanura Meridiani, las condiciones necesarias para la vida aparecieron en Marte hace 4.000 millones de años.
Pero unos 200 millones de años después la zona de Meridiani se convirtió en un ambiente ácido, que aún así se podría comparar a ambientes ácidos terrestres (como Río Tinto). Después, Marte se secó, y durante un tiempo el planeta pudo albergar a microorganismos adaptados a ambientes áridos y fríos.
«Es evidente que nos quedan infinidad de hábitats potenciales del Marte antiguo por descubrir», ha opinado González Fairén. Tal como ocurre en la Tierra, cada porción de terreno tiene su propia historia que contar. Quién sabe si dirá algo sobre la aparición de la vida.
Fuente: ABC
CC


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