miércoles, 28 de junio de 2017

Astronoticias 28-07-17

Astronoticias.
NASA publica nuevo catálogo Kepler con cientos de
nuevos candidatos a exoplanetas.
20 de junio de 2017.


El equipo del telescopio espacial Kepler de NASA ha publicado un catálogo de candidatos a planetas que incluye 219 candidatos, 10 de los cuales tienen cerca del tamaño de la Tierra y están en órbita alrededor de su estrella en la zona habitable, que es el rango de distancias a la estrella donde el agua líquida puede almacenarse en la superficie de un planeta rocoso.
Se trata del catálogo más completo y detallado de candidatos a exoplanetas obtenido a partir de los cuatro primeros años de datos de Kepler. También es el catálogo final de las observaciones de la nave espacial en la zona del cielo de la constelación del Cisne.
Con la publicación de este catálogo, derivado de datos públicos disponibles en el Archivo de Exoplanetas de NASA, hay ahora 4034 candidatos a planetas identificados por Kepler. De ellos 2335 han sido confirmados como planetas. De los casi 50 candidatos de tamaño similar a la Tierra y que se hallan en zonas habitables detectados por Kepler, más de 30 han sido confirmados.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/06/20/cientos-de-candidatos-nuevos-aexoplanetas/


Resuelto el misterio de las “noches brillantes”.
23 de junio de 2017


Remontándonos a crónicas del pasado, científicos y filósofos han señalado la ocurrencia ocasional de “noches brillantes”, cuando un resplandor inesperado en el firmamento permite a los observadores ver montañas lejanas, leer el periódico o consultar su reloj de pulsera. Un nuevo estudio ha utilizado datos de satélite para presentar una explicación posible a este fenómeno histórico misterioso.
Los autores sugieren que cuando las ondas de la alta atmósfera convergen sobre zonas específicas de la Tierra, amplifican el resplandor natural debido a una débil luz del cielo nocturno que a menudo se ve de color verde a causa de los átomos de oxígeno presentes en la alta atmósfera.
Los relatos históricos de noches brillantes se remontan a siglos atrás.
El filósofo romano Plinio el Viejo las describió en el siglo I aC. Periódicos europeos y la literatura científica registran observaciones de este fenómeno en 1783, 1908 y 1916. Las observaciones modernas de las noches brillantes en la Tierra ya no existen prácticamente debido a la contaminación lumínica, aunque los nuevos datos apuntan a que todavía podrían ser detectadas en zonas remotas.
Los investigadores observaron el fenómeno en datos del satélite de
Investigación de la Alta Atmósfera de NASA. El resplandor del aire procede de las emisiones de luz de distintos colores a partir de reacciones químicas en las zonas altas de la atmósfera. En total los científicos identificaron 11 episodios de picos en el resplandor que habrían sido visibles a simple vista. Comparándolos con las ondas zonales (grandes ondas de la alta atmósfera que rodean el globo y dependen de la meteorología) observaron que cuando se alinean los picos de ciertas ondas, producen episodios de noches brillantes (hasta 10 veces más que el resplandor normal) que podrían durar hasta varias noches en lugares específicos.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/06/22/misteriosas-noches-brillantes/
Descubren la receta de cómo hacer glicerol cósmico.
23 de junio de 2017.

Un equipo de astrofísicos de la Universidad de Leiden (Países Bajos) ha conseguido formar glicerol bajo condiciones comparables a las presentes en nubes interestelares oscuras.
Permitieron que el hielo de monóxido de carbono reaccionara con átomos de hidrógeno a -250ºC.
En años recientes han sido identificadas en el espacio moléculas cada vez más complejas. Sus esquemas de formación son todavía objeto de debate. Gleb
Fedoseev (Osservatorio Astrofisico di Catania): “La densidad de partículas en el espacio es extremadamente baja y el monóxido carbono es altamente volátil. Sin embargo, se congela sobre pequeñas partículas de polvo a temperaturas por debajo de -250ºC, donde actúa como semilla para moléculas mayores y más complejas, una vez empieza a interactuar con átomos de hidrógeno que chocan”.
En 2009 los investigadores holandeses demostraron que, bajo hidrogenación, el monóxido de carbono reaccionaba formando formaldehído (4 átomos) y etanol (6 átomos). En 2015 fue posible crear el azúcar glicoaldehído (8 átomos). Y ahora ha sido posible formar glicerol (14 átomos).
La gran pregunta ahora es si el glicerol está también presente en las nubes interestelares. Las moléculas de formaldehído, metanol y glicoaldehído han sido ya detectadas por telescopios en nubes interestelares de IRAS 16293-2422. Se trata de una región de formación estelar de la constelación de Ofiuco, a una distancia de
460 años-luz de la Tierra. Las estrellas jóvenes que afloran aquí se parecen a nuestro Sol hace 4500 millones de años. El objetivo para el año próximo es utilizar ALMA, el mayor radiotelescopio del mundo, para buscar señales moleculares de glicerol, exactamente allí donde sus precursores han sido identificados.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/06/23/glicerol-en-las-nubes-interestelares/
Objeto de masa planetaria curvaría el cinturón de
Kuiper.
23 de junio de 2017.

Un objeto de masa planetaria, todavía por descubrir, delata su existencia perturbando el plano orbital de objetos lejanos del Cinturón de Kuiper. El objeto aparece en esta ilustración de artista, que lo sitúa en una órbita amplia mucho más lejana que la de Plutón. Crédito: Heather Roper.
Un “objeto planetario no observado” desconocido podría habitar en las afueras de nuestro Sistema Solar, según una nueva investigación sobre órbitas de planetas menores. Este objeto sería diferente del llamado Planeta 9 y estaría mucho más cerca.
Kat Volk y Renu Malhotra (Universidad de Arizona) presentan pruebas de un cuerpo planetario todavía por descubrir, con una masa entre las de Marte y la
Tierra. Este misterioso objeto ha delatado su presencia (por ahora) solo controlando los planos orbitales de una población de rocas espaciales conocidas como objetos del Cinturón de Kuiper, en las afueras heladas del Sistema Solar.
Aunque muchos objetos del Cinturón de Kuiper (restos sobrantes de la formación del Sistema Solar) se encuentran en órbita alrededor del Sol con una inclinación orbital que en promedio equivale al llamado plano invariable del
Sistema Solar, la mayoría de los objetos más lejanos no lo hacen. Su plano promedio, según han descubierto Volk y Malhotra, está inclinado 8 grados respecto del plano invariable. En otras palabras, algo desconocido está combando el plano orbital promedio del Sistema Solar exterior.
“La explicación más probable para nuestros resultados es que hay una masa que no hemos visto”, explica Volk. “Según nuestros cálculos, sería necesario algo tan grande como Marte para causar la deformación que medimos”. El objeto se encontraría a unas 60 unidades astronómicas del Sol (siendo una unidad astronómica la distancia promedio de la Tierra al Sol). No tendría nada que ver con el hipotético Planeta 9, cuya existencia ha sido postulada a partir de otras observaciones y que sería mucho más masivo (10 veces la masa de la Tierra), encontrándose además mucho más lejos, a entre 500 y 700 unidades astronómicas.
Debido a que un planeta, por definición, tiene que haber limpiado su órbita de los planetas menores, como los KBO, los autores se refieren a la masa hipotética como un objeto de masa planetaria. Los datos también no descartan la posibilidad de que el alabeo podría ser el resultado de más de un objeto de masa planetaria.
¿Por qué no se ha detectado todavía? Lo más probable, según Malhotra y Volk, es que todavía no se ha buscado en todo el cielo objetos del Sistema Solar distantes. El lugar más probable para un objeto de masa planetaria es que podría estar escondido en el plano galáctico, una zona tan densamente poblada de estrellas, que los estudios realizados lo hacen de una gran dificultad.
"La posibilidad de que no hemos encontrado un objeto de tal luminosidad y distancia simplemente se debe a las limitaciones de los estudios realizados, que abarcan hasta el momento, alrededor del 30 por ciento del cielo", dijo Volk.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/06/23/la-forma-alabeada-del-cinturon-dekuiper/
Explicado origen de las espículas solares.
23 de junio de 2017.
Las espículas son chorros de plasma de la atmósfera solar lanzados a velocidades de 100 km por segundo. Se producen miles de veces al día y hace más de un siglo que se conocen, pero hasta la fecha no
se sabía cómo y por qué se forman.


Multitud de espículas observables hacia el borde del
Sol. Crédito: NASA /IRIS
spectrograph.
La solución al misterio llega ahora de la mano de un equipo internacional de investigadores, liderados por el español Juan Martínez-Sykora, del Lockheed Martin’s Solar and Astrophysics Laboratory ((LMSAL, en California, EE UU).
“Básicamente, las espículas se producen por una cadena de eventos”, explica a Sinc Martínez-Sykora, que lo resume así: “Lo que detona el proceso es la ‘liberación’ de la tensión del campo magnético en la parte baja de la atmósfera solar (la cromosfera), una tensión que se genera en las proximidades de la superficie del Sol por los movimientos aleatorios de ebullición”.
“Después –continúa–, la presencia de partículas neutras (sin carga) facilitan que el campo magnético que contiene esa tensión atraviese la superficie solar.
Además, la interacción entre partículas cargadas y neutras desempeña también otro papel fundamental, ya que ayuda a liberar la tensión como si de un latigazo se tratase”.
Para descubrir este mecanismo de formación de las espículas, los investigadores utilizaron modelos numéricos muy avanzados, con los que generaron simulaciones que produjeron numerosos de estos chorros de plasma de forma espontánea.
Más información en:
Misiones para detección de ondas gravitacionales y
búsqueda de exoplanetas siguen adelante.
22 de junio de 2017.
El trío de satélites LISA para la detección de ondas gravitacionales desde el espacio ha sido seleccionado como la tercera misión de clase L del
Programa Científico de la ESA, mientras que la misión de búsqueda de exoplanetas Plato ha pasado a la fase de desarrollo.

Concepto LISA. Crédito: ESA.
Estos importantes hitos se decidieron en la reunión del Comité para el
Programa Científico de la ESA celebrada recientemente y garantizan la continuación del plan Visión Cósmica de la ESA durante las próximas dos décadas.
El “Universo gravitacional” fue identificado en 2013 como el tema de la tercera misión de gran tamaño, L3, que buscaría fluctuaciones en el tejido
Espacio-temporal creadas por objetos celestes con una fuerte gravedad, como las parejas de agujeros negros en fusión.
Predichas hace un siglo por la Teoría general de la relatividad de Albert
Einstein, las ondas gravitacionales se resistían a la detección hasta que el
Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferometría Láser (LIGO) las capturó en septiembre de 2015. La señal había sido provocada por la fusión de dos agujeros negros hace unos 1.300 millones de años. Desde entonces, se han detectado otros dos eventos.
Además, la misión LISA Pathfinder de la ESA ahora ha demostrado las tecnologías clave necesarias para detectar ondas gravitacionales desde el espacio.
Para ello ha empleado masas de prueba en caída libre, unidas por láser y aisladas de todo tipo de fuerzas internas y externas salvo la gravedad, algo imprescindible para medir cualquier posible distorsión causada por el paso de una onda gravitacional.
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Matemáticos presentan prueba formal de la conjetura
de Kepler.
20 de junio de 2017.

Matemáticos dirigidos por Thomas Hales de la Universidad de Pittsburgh han presentado una prueba formal de la conjetura de Kepler, un problema de la geometría sin solución en más de 300 años.
La conjetura de Kepler es un famoso problema de la geometría discreta que aborda la manera más eficiente de amontonar esferas en un espacio dado.
La respuesta, no tan difícil de suponer, ha sido sumamente difícil de comprobar. El famoso matemático y astrónomo Johannes Kepler dio la respuesta hace 300 años, pero no pudo demostrarla.
En 1998, el profesor Hales y el estudiante Sam Ferguson anunciaron una primera prueba, pero la solución era muy larga y complicada, por lo que un equipo de árbitros dedicó años antes de descartarla.
Más información en:
Una tormentosa incubadora estelar.
19 de junio de 2017.

Esta fotografía tomada por el telescopio espacial Hubble de la
NASA/ESA muestra una vorágine de gas brillante y polvo oscuro en una de las galaxias satélite de la Vía Láctea, la Gran Nube de Magallanes.
Esta tormentosa imagen muestra la incubadora estelar N159, que mide unos 150 años luz. Se conoce como la región H II, debido su abundancia de hidrógeno ionizado. En efecto, contiene numerosas estrellas jóvenes y calientes que emiten una intensa luz ultravioleta, que hace que brille el gas de hidrógeno cercano. Los intensos vientos estelares también forman crestas, arcos y filamentos que horadan el material circundante.
En el corazón de esta nube cósmica se encuentra la Nebulosa de la Mariposa, una región de nebulosidad en forma de alas de mariposa que domina la parte izquierda de la imagen. Es probable que esta nebulosa compacta contenga estrellas masivas en las primeras fases de formación. La nebulosa fue registrada por primera vez por Hubble en 1999.
N159 se encuentra a más de 160.000 años luz de distancia. Se encuentra al sur de la Nebulosa de la Tarántula, otro enorme complejo de formación de estrellas dentro de la Gran Nube de Magallanes.
Más información en:
Descubren que redes neuronales tienen hasta 11
dimensiones.
15 de junio de 2017.
Un nuevo estudio ha descubierto estructuras en el cerebro con hasta once dimensiones, un trabajo innovador que está comenzando a revelar los secretos arquitectónicos más profundos del cerebro.

Redes neuronales. Crédito: EPFL.
Utilizando la topología algebraica de una manera nunca antes empleada en la neurociencia, un equipo del Proyecto Blue Brain ha descubierto un universo de estructuras y espacios geométricos multidimensionales dentro de las redes del cerebro.
La investigación, publicada este lunes en "Frontiers in Computational Neuroscience", muestra que estas estructuras surgen cuando un grupo de neuronas forman una "red": cada neurona se conecta a otra del grupo de una manera muy específica, lo que genera un objeto geométrico preciso. Cuantas más neuronas hay en una "red", mayor es la dimensión del objeto geométrico.
"Encontramos un mundo que nunca habíamos imaginado, subraya el
neurocientífico Henry Markram, director del "Blue Brain Project" y profesor de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), Suiza. Hay decenas de millones de estos objetos incluso en una pequeña partícula del cerebro, hasta siete dimensiones, y en algunas redes incluso encontramos estructuras de hasta once dimensiones".
Más información en:
http://www.europapress.es/ciencia/laboratorio/noticia-descubre-universo-11-dimensiones-redes-cerebrales-20170612165002.html

martes, 27 de junio de 2017

Detectan un elemento clave para la vida cerca de soles jóvenes

Detectan un elemento clave para la vida cerca de soles jóvenes
·         Fri, 09/06/2017 - 07:31
Dos equipos de astrónomos, uno codirigido por Rafael Martín-Doménech, del Centro de Astrobiología en Madrid, han descubierto isocianato de metilo, un elemento químico básico para la vida, en los alrededores de estrellas como el Sol en una etapa muy temprana de su formación.
Es la primera vez que se detecta esta molécula prebiótica en proto-estrellas de tipo solar, el tipo de estrella a partir de la cual evolucionó nuestro Sistema Solar. El descubrimiento podría ayudar a los científicos a comprender cómo surgió la vida en la Tierra.
Los investigadores utilizaron el telescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), en Chile, para detectar esta molécula orgánica compleja prebiótica­ en el sistema estelar múltiple IRAS 16293-2422, que se encuentra a unos 400 años luz de distancia. Se trata de una gran región de formación estelar llamada Ro Ofiuco en la constelación de Ofiuco (el portador de la serpiente). Los nuevos resultados de ALMA muestran que el gas de isocianato de metilo rodea a cada una de estas estrellas jóvenes.
«¡Este sistema sigue sorprendiéndonos! Tras el descubrimiento de los azúcares, ahora hemos encontrado isocianato de metilo. Esta familia de moléculas orgánicas está implicada en la síntesis de péptidos y aminoácidos, que, en forma de proteínas, son la base biológica para la vida tal y como la conocemos», explican los coautores de uno de los estudios Niels Ligterink, del Observatorio de Leiden (Países Bajos) y Audrey Coutens, del University College London (Reino Unido), quienes creen que es muy probable que esta molécula esté presente cerca de la mayor parte de las estrellas jóvenes de tipo solar, ya que puede formarse sobre partículas heladas en condiciones muy frías.
Los investigadores observaron la molécula en varias longitudes de onda diferentes y definidas a lo largo de todo el espectro de ondas de radio. Encontraron las distintivas huellas químicas en las cálidas y densas regiones interiores de la envoltura de polvo y gas que rodea a las estrellas jóvenes en sus primeras etapas de evolución.
La Tierra y los demás planetas de nuestro Sistema Solar se formaron a partir del material que sobró tras la formación del Sol. Por tanto, estudiar proto-estrellas de tipo solar, puede ayudar a los astrónomos a comprender el pasado, permitiéndoles observar condiciones similares a las que condujeron a la formación de nuestro Sistema Solar hace más de 4.500 millones de años.
«Estamos especialmente emocionados con el resultado porque estas proto-estrellas son muy similares al Sol al principio de su vida, con las condiciones adecuadas para que se formen planetas del tamaño de la Tierra. Ahora, con el descubrimiento de moléculas prebióticas en este estudio, contamos con otra pieza del rompecabezas que nos ayudará a comprender cómo surgió la vida en nuestro planeta», dicen Martín-Doménech y Víctor M. Rivilla, del INAF-Observatorio Astrofísico de Arcetri, en Florencia (Italia), autores principales de uno de los artículos.
Fuente: ABC

CC

Lectura – Universo

Lectura – Universo
Carlos Mujica |Junio 20, 2017
 Los recursos fundamentales que estructuran la materia en el Universo son la masa y la energía. Toda partícula de una masa, no importa cuál sea su estado físico, si sólida, líquida o gaseosa contiene energía; de estos principios se desprende que no hay masa sin energía. En tanto que la energía si puede existir en el universo sin mezcla. Tal es la razón por el cual el espacio del Universo, ese que ocupa las distancias entre los cuerpos ponderables, debe permanecer lleno de la energía producida por las estrellas, en los procesos termonucleares de transformación de unos elementos en otros; para que el Universo se mantenga siempre activo. La energía de las estrellas, incluyendo la del Sol, que es una estrella, es neutra, sin cargas opuestas; es invisible, no es posible su percepción; es antitérmica, no asume temperaturas; es imponderable, no obedece a ninguna atracción, carece de peso.
Esta particularidad de la energía de las estrellas, que llena y debe mantener siempre lleno el espacio imponderable es necesaria para el funcionamiento del Universo. Si esta energía no llenara el espacio entre los cuerpos ponderables: estrellas, planetas, satélites, etc., estos cuerpos carecería de sustentación para mantenerse como suspensos y para desplazarse por sus órbitas de traslación y rotación.
Hasta aquí hemos expuesto la energía que producen las estrellas y que sirve de sustentación para los cuerpos ponderables que se mueven en el espacio. Ahora debemos proseguir señalando que esta misma energía es la que ingresa a la masa de las partículas de la materia para integrarse a ella. Pero en la materia la energía experimenta un cambio sustancial al convertirse en energía polarizada; la energía asume cargas eléctricas, una de naturaleza positiva y la otra de naturaleza negativa. El término eléctrico para la energía contenida en la materia, tiene origen griego. Los griegos llamaban al ámbar: electrón.
Este cambio en el comportamiento de la energía en la masa se debe al modo estructural del elemento de la materia; como se sabe, el átomo está formado por un núcleo (protón-neutrón) de carga positiva; y, electrones de carga negativa. Para ingresar a la materia, la energía debe escindirse, una parte ingresa por el núcleo y asume carga positiva; la otra parte ingresa por los electrones y asume carga negativa. La energía desde la materia produce entonces el campo gravitatorio local, que es, a su vez, lo que produce la atracción, es decir, el peso; que se conoce como ponderabilidad. De modo, pues, que es la energía la que activamente actúa en el Universo. En el espacio crea el ambiente para el movimiento de los cuerpos; y, en la materia para producir el campo gravitatorio, atracción.
Carlos Mujica
carlosmujica928@yahoo.com
@carlosmujica928


lunes, 26 de junio de 2017

La lluvia de las Boötidas podrá verse en España en la noche del lunes al martes

La lluvia de las Boötidas podrá verse en España en la noche del lunes al martes
Las Boötidas son una lluvia de estrellas provocada por el rastro de partículas dejadas por el cometa Pons-Winnecke. Este rastro de deshechos se distribuye de forma tubular a lo largo de su órbita, y la Tierra atraviesa todos los años ese tubo entre los días 22 de junio y 2 de julio.


EUROPA PRESS. 25.06.2017 - 19:41h
La lluvia de estrellas de las Boötidas podrá verse en España en plena noche cerrada del lunes día 26 y durante la madrugada del lunes al martes, sobre todo a partir de las 03.00 horas hasta el amanecer, momento en que este fenómeno alcanza su máximo. Así lo asegura el divulgador científico especializado en astronomía y ciencias del espacio Antonio Pérez Verde, que recomienda mirar al cielo durante estos días al tratarse de un fenómeno "incierto" que otros años "ha sorprendido". De hecho, según indica el experto, la tasa de actividad de las Boötidas es indeterminada, pues se desconoce cuál será la estimación del número máximo de meteoros, con lo que se podrán observar hasta un centenar por hora, cuya velocidad está en los 18 kilómetros por hora. Según afirma Pérez Verde, una lluvia "típica" está entre los 5 y los 20 meteoros por hora, mientras que la más famosa, la de las Perseidas, en agosto, tiene una visibilidad de entre 60 y 70 meteoros por hora. Al contrario que otros fenómenos, el experto precisa que las Boötidas podrán verse en el cielo gracias a la posición de la Luna. "Al estar en su segundo día de fase creciente, se ocultará tras el horizonte durante el crepúsculo y su luz no entorpecerá", ha matizado. Las Boötidas son una lluvia de estrellas provocada por el rastro de partículas dejadas por el cometa Pons-Winnecke. Este rastro de deshechos se distribuye de forma tubular a lo largo de su órbita, lo que se denomina como 'tubo meteórico', según relata Pérez Verde, que añade que la Tierra atraviesa todos los años ese tubo entre los días 22 de junio y 2 de julio, atravesando su zona más densa sobre el 27 de junio, fecha del máximo. Cuando la Tierra está atravesando el tubo, la fuerza gravitatoria del planeta atrae a las partículas del 'tubo meteórico'. Al entrar en contacto con la atmósfera terrestre, a unos 80 ó 100 kilómetros de altura, estas partículas sufren un proceso de fricción donde su temperatura llega a elevarse por encima de los 1.500 grados centígrados. Esta temperatura hace que la partícula se vuelva incandescente y brille a medida que se descompone, dejando un rastro a su paso. Ese rastro luminoso es lo que se conoce como estrella fugaz. Las partículas que forman una estrella fugaz típica no suelen superar el tamaño de un grano de arroz. Si tienen el tamaño de una avellana podrían llegar a brillar tanto como la Luna llena, mientras que si tienen el tamaño de una naranja, su brillo sería comparable al del Sol, según explica el experto. Cuando la Tierra atraviesa el 'tubo meteórico' del cometa Pons-Winnecke, bajo la perspectiva desde la Tierra coincide con la constelación de Boötes (El Boyero). Es por esto que si se prolonga la trayectoria de los meteoros o estrellas fugaces procedentes de esta lluvia en sentido contrario a la marcha, todas convergen en una misma zona perteneciente a esta constelación.